Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

: Blog de huertos urbanos : red de colaboradores

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Categorías: General  —  Etiquetas: ,   —  Galemys S.L.  —  23/06/2014 13:27

La hortoterapia está de moda gracias al valor terapéutico de las plantas para mejorar las capacidades físicas, psíquicas, cognitivas y sociales de las personas. Por ello, cada vez más residencias de la tercera edad, centros sanitarios y asociaciones que trabajan con colectivos por la integración social, capacitación y formación de colectivos en riesgo de exclusión social, entre otros, incluyen un huerto en sus instalaciones, ya sea un terreno, mesas de cultivo, o huertos diseñados en altura, que facilitan el trabajo a pacientes con movilidad reducida.

Cultivar un huerto nos ayuda a mantenernos físicamente activos, fomentando las salidas a espacios exteriores y creando hábitos saludables. Tener un ser vivo a nuestro cargo, que requiere de cuidados como poda, riego, abonado, etc. favorece la autonomía y autorrealización de las personas. Ver cómo brota una planta de una humilde semilla u observar cómo crece una flor a partir de la cual surgirá una pequeña hortaliza ilusiona y rompe la rutina del día a día. Así mismo, oler, tocar y/o saborear activa nuestros sentidos. Aprender nuevas técnicas de trabajo, como las de la agricultura ecológica, o recordar conocimientos agrícolas activa la memoria y nos mantiene al día. En algunos casos, puede ayudar en la orientación laboral, facilitando conocimientos y experiencia en este campo. Además, en huertos colectivos los vínculos que se crean entre los diferentes usuarios/as es una forma ideal de socializar a las personas, limitando el aislamiento al que muchas veces están expuestas.

A continuación mostramos algunos ejemplos: en Logroño han destinado 2 parcelas de 250 m2 cada una, a entidades que trabajan con personas sin hogar y/o con menores en riesgo de exclusión social. En Madrid, una asociación que trabaja el tema de las adicciones realiza actividades en las huertas del Retiro. Además, en varias huertas urbanas se han instalado mesas de cultivo para permitir el acceso a personas con movilidad reducida, y también están adaptadas a personas con visibilidad reducida. En Vitoria-Gasteiz, el CEA desarrolla un proyecto en colaboración con Itxaropena (una asociación que trabaja con personas con visibilidad reducida), en las huertas de Olarizu con bancales y señalización en braille.

La huerta constituye una herramienta muy útil que contribuye a mejorar la salud de las personas en un sentido amplio. Y no debemos olvidarnos de algo no menos importante: ¡proporciona alimentos naturales y ecológicos producidos por ellos/as mismos/as!

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Categorías: General  —  Etiquetas: , ,   —  Galemys S.L.  —  19/06/2014 8:27

A partir de primavera poco a poco se empiezan a ver más invertebrados en nuestras huertas.  Cada vez somos más conscientes de los beneficios que nos pueden aportar, al menos algunos de ellos, tal y como se indica a continuación:

  • Abejorros: son considerados muy buenos polinizadores ya que gracias a su gran tamaño corporal permanecen activos a temperaturas más bajas.

  • Avispas: aunque les guste el dulce néctar, como tienen una lengua tan corta muchas veces no pueden llegar hasta él, por lo que gran parte de su alimentación se limita a larvas de otros insectos. Son grandes depredadoras de orugas y de la mariposa de la col, una de las típicas plagas de la huerta. Aunque no hay que olvidar que pueden suponer un problema ¡sobre todo si tenemos la huerta en zonas urbanas!

  • Libélulas: se las denomina oportunistas, ya que se alimentan de cualquier presa que abunde pero sin llegar a eliminar sus poblaciones.

  • Escarabajos: activos de noche y después de épocas de lluvias, son grandes depredadores de la mosca de la col, babosas, pulgones, ácaros, hormigas… No obstante, hay algunas especies de escarabajos que pueden ser dañinas para la huerta, teniendo especial incidencia en los cultivos intensivos de fresa.

  • Mantis: atacan a moscas, polillas, hormigas, grillos… Para que se establezcan en nuestro terreno habrá que colocar montículos de piedras y contar con temperaturas de 20-30 grados.

  • Tijeretas: pueden acabar con plagas de pulgones y cochinillas pero como son omnívoras también hay riesgo de que dañen la huerta.

  • Crisopas: ponen los huevos en las larvas de las moscas, garrapatas rojas, piojos, escarabajos… que luego se comerán.

  • Mariquitas: resultan muy útiles para combatir plagas como la del pulgón.

  • Arañas: son grandes depredadoras, se alimentan de polillas y moscas, cuyas larvas atacan a las hortalizas. Son muy beneficiosas para la huerta porque depredan tanto a nivel de suelo como en altura. La presencia de arañas nos indica que el huerto está libre de pesticidas, ya que son unas de las primeras en huir ante estas sustancias.

Así que ya sabes, si ves alguno de estos invertebrados en tu huerta, ¡piénsatelo dos veces antes de aplastarlo!

 

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Categorías: General  —  Etiquetas: , , ,   —  Galemys S.L.  —  16/06/2014 13:53

La educación es fundamental, y un huerto es una buena herramienta para educar transversalmente a las generaciones futuras. Un huerto enseña ciencias naturales, o cómo funciona un ecosistema; enseña ciencias sociales, o cómo la forma de producir alimentos condiciona a la población; enseña física, o cómo medir conceptos como temperatura o humedad; enseña humanidades, o cómo apreciar la cultura rural de nuestros antepasados; enseña química, o cómo se desarrolla el ciclo del nitrógeno; enseña nutrición, o cómo puede ser divertido llevar una alimentación saludable; enseña autonomía, o cómo fomentar la iniciativa personal en el desarrollo de tareas; enseña consumo responsable, o cómo conocer el precio ambiental y económico de un alimento nos conduce a consumir mejor; enseña matemáticas, o cómo medir superficies para diseñar un huerto; enseña cooperación, o cómo trabajar en equipo; enseña como motivar el aprendizaje, o cómo el trabajo duro viene seguido de una recompensa.

Por este motivo, muchos centros escolares ya le han hecho un hueco en sus instalaciones, y lo han incluido en el currículo. Es el caso del colegio de Educación Infantil y Primaria Ibaiondo de Vitoria-Gasteiz, que en el curso escolar 2007-08 decidieron poner en marcha el proyecto en el que hoy en día está involucrada toda la comunidad escolar: alumnos/as, profesores/as y padres y madres. El huerto escolar de Ibaiondo ya tiene su mascota propia, e incluso una fiesta anual. Otro centro escolar, el de San Prudencio, es también veterano en el tema de huertos escolares. Según los responsables, gracias al proyecto del huerto escolar, consiguen educar en el medio, sobre el medio y a favor del medio.

 

 

 

 

 

 

 

En otros casos, aunque no dispongan de espacio suficiente en el centro educativo, los escolares también pueden tener contacto con el mundo hortícola. Por ejemplo en el municipio de Zegama, disponen de una parcela de 120 m2 destinada a mostrar las prácticas básicas de agricultura ecológica a los centros escolares y éstos pueden disfrutar de la horticultura de una forma dinámica, visual y vivencial. En el Parque de la Sostenibilidad Ekogunea en Donostia, se enseña de forma didáctica los valores y técnicas de la huerta ecológica. El Parque se divide en varias zonas diferenciadas : “madre huerta”, un pequeño invernadero donde aprender las técnicas de reproducción y desarrollo de nuevas hortalizas; “curiosa huerta”, que enseña la variabilidad y diversidad de las hortalizas más internacionales;  “el entorno”, en el que los escolares pueden aprender las características de clima, geología y orografía del lugar; “biodiversidad”, donde, entre otras cosas, se enseña la utilización de remedios naturales no agresivos para el resto de la fauna pero eficaces ante  posibles plagas en la huerta; “cultura hortícola”, donde se muestran las técnicas necesarias para conseguir una horticultura sostenible; la zona de “fertilización”, que muestra en qué consiste el compost y su realización; y, por último, la zona de “divulgación”, donde ofrecer charlas al aire libre.  Además hay parcelas en las que los escolares participan activamente en el cultivo hortícola.

Las huertas de Olarizu también reciben a escolares durante la primavera que realizan un recorrido guiado por las parcelas, identificando tocando, oliendo las plantas cultivadas, así como la fauna asociada.

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Categorías: General  —  Etiquetas: , ,   —  Galemys S.L.  —  13/06/2014 13:18

En los últimos años se ha observado un aumento exponencial del interés por la horticultura de autoconsumo entre la población urbanita. Cada vez somos más los que queremos consumir productos sanos, naturales, de cultivo propio y sin dañar el medio ambiente. En Vitoria-Gasteiz en 1998 surgió uno de los primeros huertos ecológicos de ocio en Olarizu, para dar una solución a las huertas que ocupaban las márgenes del río Zadorra. De eso hace ya 16 años. La buena respuesta recibida impulsó la creación de nuevas huertas en la zona de Abetxuko, en 2006.

En nuestro entorno son numerosos los municipios que han seguido los pasos de Vitoria-Gasteiz. En Tolosa han acondicionado un prado de 7.000 m2, los habitantes de Markina disponen de 77 parcelas de 70 m2 destinadas a huertas de ocio, y en Berriozar han visto en el autoconsumo una salida a la crisis económica. Pero no son los únicos: Errenteria, Zegama, Hernani, Donosti, Usurbil, Berriozar, Santurtzi, Loiu o Galdakao son algunos ejemplos más.

Las características de todos ellos son similares. La gestión siempre corre a cargo del ayuntamiento, quien cede, acondiciona y delimita un espacio municipal, cuyo tamaño varía entre los 1.000 m2 y 20.000 m2, y sortea las parcelas entre los solicitantes. De modo que, los usuarios/as tienen a su disposición, durante una media de cinco años, parcelas de entre 50 m2 y 90 m2 para cultivar hortalizas para su autoconsumo, siguiendo siempre criterios ecológicos. ¿Y si no somos expertos en el tema? No hay de lo que preocuparse, además de cursos de iniciación, en la mayoría de los huertos urbanos, disponen del asesoramiento a cargo de técnicos municipales.

A nivel estatal, también encontramos diversas experiencias. En Cataluña, por ejemplo, las huertas familiares del Gallecs son un referente. Fruto de una larga historia de protestas y luchas de los vecinos para preservar su entorno, están enmarcadas dentro de un gran proyecto que busca recuperar el entorno agrícola de la zona. A 15 kilómetros de la capital, disponen de 4 hectáreas de terrenos repartidos en 198 parcelas de 200 m2. En Madrid, en el parque del Retiro, se encuentra el huerto ciudadano, un punto de encuentro y aprendizaje donde un grupo de 50 personas trabaja en la huerta durante 1 año. Semanalmente se realizan jornadas de trabajo en grupo con asesoramiento del personal del centro,  donde se acuerdan las líneas de trabajo a seguir para la participación libre en el huerto. En Andalucía tampoco se quedan atrás. En Sevilla, en el parque de Miraflores, constituido por 160 parcelas de entre 75 y 150 m2,  los usuarios, que pagan una renta simbólica, participan en los trabajos del invernadero, semillero etc.

El cultivo ecológico de nuestras verduras es una práctica que en nuestro entorno, está cogiendo cada vez más fuerza, pero también en el ámbito internacional. Si miramos a Europa, en una noticia anterior  ya hablamos sobre los casos de Londres y Berlín, pero no son los únicos. En las afueras de Bruselas, hay 8 zonas con parcelas dedicadas al cultivo. Sus características no son muy diferentes a las de aquí: son parcelas de entre 60 y 100 m2 que satisfacen las necesidades de 250 usuarios/as. En Estados Unidos, San Francisco se convirtió en 2010 en referente en el ámbito de las huertas urbanas municipales. Mediante una reforma impulsada por el alcalde de la ciudad, se reguló la actividad hortícola en todas las áreas de la ciudad, transformando pequeñas zonas verdes, de alrededor de 4000 m2, en huertos urbanos. Cabe citar, que en esta ocasión se habilitó la comercialización de los productos. Más lejos aún, en los alrededores de Tokio, hay parcelas de 1-2 m2 destinadas a mini-huertos o destinadas a la plantación de flores. Las familias del vecindario tienen derecho a cultivar una parcela, siempre que entre sus miembros haya menores de 21 años o mayores de 60.

Los huertos urbanos se van propagando poco a poco, entre todos y todas estamos tejiendo una gran red.

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