Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

: Blog de huertos urbanos : red de colaboradores

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Categorías: General  —  Etiquetas: , ,   —  Galemys S.L.  —  22/07/2014 8:54

A la hora de poner en marcha una huerta es necesario tener en cuenta un factor indispensable: la disponibilidad de agua.

Las fuentes de suministro son variadas: ríos, canales, charcas, estanques, depósitos de agua de lluvia, manantiales, pozos… Unas son naturales y otras artificiales. La presencia de agua también propiciará un aumento de la biodiversidad en ese entorno, ya que atraerá a fauna diversa. En cualquier caso hay que tener en cuenta la distancia a la que se encuentre el punto de agua, ya que es inevitable transportarla hasta la huerta, lo que supone tiempo y a veces, dinero. La cantidad de agua de que se disponga también condiciona el tipo de cultivo que se elija y la cantidad que se cultive.

La forma de extraer el agua también es variable. La más sencilla es sacar el agua con cubo o regadera o conectarse a un grifo, si éste existe.  Pero a menudo es necesario recurrir al uso de algún tipo de bomba.

                                                                                               Rasbak

El último paso es el riego, para el que también se cuenta con diferentes modalidades:

  • El riego manual, mediante regadera o manguera, es el mejor si se realiza correctamente y sirve para pequeños terrenos.
  • El riego gravitacional consiste en llevar el agua a la parcela por tuberías o por una red de canales y acequias donde el agua circula por gravedad, produciéndose al mismo tiempo la distribución del agua en la parcela y la infiltración de la misma en el suelo. Requiere que la parcela esté nivelada, alto consumo de agua y mano de obra y puede ocasionar pérdidas de suelo por erosión.
  • Los sistemas a presión son dos principalmente:
    • por aspersión. Se utilizan aspersores rotativos fijos o móviles que esparcen el agua en forma de lluvia.
    • por goteo. Este método es por mangueras o tubos fijos con goteros intercalados cada 30 o 40 cm, goteando el agua solo en los sitios necesarios.

Ambos requieren inversión cuando se instalan, pero poca mano de obra durante su uso. Pueden ser automáticos, ya que es posible utilizar programadores, lo cual es muy útil sobre todo en periodos vacacionales. No obstante, el segundo ofrece una gran ventaja respecto al primero: proporciona un gran ahorro de agua ya que el caudal necesario es pequeño. Además con el riego por aspersión se mojan las hojas y frutos y se favorece el desarrollo de hongos. En la siguiente página web se explica cómo instalar el riego por goteo: http://www.magrama.gob.es/ministerio/pags/biblioteca/revistas/pdf_Ferti%2FFerti_2002_9_30_31.pdf

Por otro lado, en caso de practicar la horticultura en una terraza o balcón, se puede utilizar agua del grifo o bien aprovechar el agua de lluvia almacenándola. Puedes ver cómo hacerlo en: http://www.youtube.com/watch?v=n3Ox1ukTlHE

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