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Categorías: General,Técnicas de cultivo  —  Etiquetas: , , ,   —  Alvarez de Arcaya Asier  —  02/06/2014 12:26

Hugelkultur significa colina-cultura literalmente y podemos traducirlo como huerto de camas elevadas.

Hugelkultur no es más que hacer un jardín de camas elevadas relleno de madera podrida. Esto hace que el jardín de camas elevadas este repleto de materia orgánica, nutrientes y tierra esponjosa para que las raíces proliferen bien y encuentren una gran cantidad de poros por los que abrirse paso y buscar nutrientes y agua. A medida que pasan los años, la profundidad del suelo de la zona en la que hayamos colocado el montículo se vera incrementada y estará lleno de nutrientes y de una tierra esponjosa que se ira compactando e introduciéndose en el terreno con el paso del tiempo. Como la madera se contrae, se consiguen bolsas de aire, por lo que se convierte en un proceso de autolabranza. Los primeros años, se da el compostaje de la madera por lo que conseguimos un ligero calentamiento del suelo que le alarga la temporada de crecimiento. La materia leñosa ayuda a que el exceso de nutrientes pase a las aguas subterráneas y alimentarán a las plantas más adelante. Además retiene mejor la humedad y podremos ahorrarnos una cantidad considerable de agua ya que en zonas húmedas retiene el agua durante largos periodos de tiempo.

 Proceso

Para elaborar los montículos se pueden utilizar ramas, hojas, recortes de césped, paja, estiércol, compost o cualquier otro tipo de biomasa de que dispongamos.

                                              

A continuación se cubre con tierra y plantamos nuestras verduras.

  

Las ventajas de una Hugelkultur son muchas: la descomposición gradual de la madera es una fuente constante de nutrientes a largo plazo para las plantas. Una cama grande puede dar un suministro constante de nutrientes durante 20 años (o incluso más si se utiliza sólo maderas duras). La madera de compostaje también genera calor que aumenta la temporada de crecimiento. Aumenta la aireación del suelo ya que las ramas y troncos se van rompiendo, lo que deja gran cantidad de poros y evita que sea necesario voltear la tierra ya que la porosidad del terreno se mantiene ya que según se va compactando la madera se va pudriendo y aparecen más poros. Los troncos y las ramas actúan como una esponja. El agua de lluvia se almacena y luego se libera en tiempo seco. En realidad, puede que nunca necesites regar tu Hugelkultur después del primer año (excepto durante las sequías largas).

Hay algunas consideraciones a tener en cuenta respecto a las maderas a utilizar. Es recomendable para empezar variar el tamaño de los troncos que echamos ya que si echamos troncos grandes de madera duras como el nogal, roble, castaño… tardará, mucho en descomponerse y el Hugelkultur puede no ofrecer ni nutrientes ni porosidad a nuestro suelo. Por estas razones es recomendable variar el tamaño de las ramas y el tipo de madera. Las confieras por ejemplo acidifican el suelo ligeramente pero en los primeros años del proceso de descomposición acumulan gran cantidad de taninos dañinos para nuestro huerto.

Otra cosa a tener presente es que la madera tiene alto contenido en carbono y consumirá el nitrógeno para hacer el compost. Esto podría bloquear el nitrógeno y quitárselo a las plantas de la cama elevada. Pero la madera bien descompuesta no lo hace tanto. Si la madera es lo suficientemente vieja, es posible que haya acumulado mucho nitrógeno.

                                          

 

 

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