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Categorías: General  —  Etiquetas:   —  Alvarez de Arcaya Asier  —  26/03/2014 12:19

 El control biológico es una forma de combatir las plagas mediante el uso de las poblaciones de animales o plantas. Se lleva realizando muchos años pero no es hasta el siglo XIX cuando hay planteamientos serios de esta técnica como control de plagas. Después aparecieron los remedios químicos que no requerían un gran conocimiento para su uso y llenaron el mercado de productos “milagrosos”.

Hoy en día sabemos que muchos, por no decir todos, los plaguicidas químicos son perjudiciales o para la salud humana o para el medio ambiente y además son cada vez más frecuentes los casos en los que la plaga se vuelve inmune a los tratamientos químicos. Muchos plaguicidas además, no son del todo selectivos mientras que el control biológico lo es 100%.

 A largo plazo el control biológico es uno de los métodos más baratos ya que se da un equilibrio natural entre el depredador y la presa que se mantiene por si solo. Además es respetuoso con el medio ambiente. Existen tres tipos de control biológico:

 

Importación: Es la menos respetuosa de las tres técnicas de control biológico. Se trata de introducir una especie exótica en el medio de una forma controlada para combatir una plaga. Suele usarse en los casos en los que la plaga es exótica y no tiene un enemigo natural en el medio en el que se ha introducido y es necesario traer de fuera al enemigo natural para el control de esta plaga. Debido a que su introducción debe ser muy controlada por riesgo de que esta especie se extienda al medio es la que tiene el coste más elevado.

 Incremento: Consiste en incrementar artificialmente la población del enemigo natural ya que el numero de individuos del mismo no es capaz de combatir la plaga a niveles efectivos para el cultivo. Cuando el número de individuos de la plaga disminuya el del depredador volverá a regularse a niveles anteriores.

 Conservación: Es la técnica más respetuosa con el medio ambiente. Se trata de conservar el ecosistema autóctono reduciendo el riesgo potencial de plagas.

 

Siguiendo el método de la conservación lo que tenemos que intentar es que nuestro huerto sea lo mas biodiverso posible, adecuándolo para que especies beneficiosas para nuestro huerto encuentren una zona agradable en que asentarse.

Es importante crear un huerto diverso en especies y colocar algunas plantas que atraigan a los insectos. Las plantas aromáticas y de grandes flores, con colores llamativos, atraen a la mayoría de los insectos que serán beneficiosos para nuestro huerto. Si encuentran además agua y refugio disponibles en el entorno, pueden hasta instalarse en la zona e hibernar allí.

Algunas de las plantas que podemos plantar en nuestro huerto entre las aromáticas son: hinojo, lavanda, romero, albahaca, menta, hierbabuena…Estas plantas además de atraer a insectos beneficiosos ahuyentan a posibles plagas como son pulgones, mosca blanca, hormigas, ortiga, tomillo…

También podemos poner flores que aparte de embellecer nuestro huerto atraerán a estos insectos: girasoles, caléndulas, margaritas…

 

Más informacion

http://www.infoagro.com/abonos/control_biologico.htm

http://unhuertourbano.blogspot.com.es/2012/04/insectos-beneficiosos-para-el-huerto.html

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